Boletín Informativo · UFLO Universidad

Edición N.º 2 · En esta segunda edición, buena parte del trabajo que reunimos comparte un mismo hilo: el compromiso de UFLO con su entorno. La gestión ambiental, la vinculación con la comunidad y los espacios de debate sobre los temas que atraviesan a la sociedad muestran a una universidad que no se piensa puertas […]


Edición N.º 2 ·

En esta segunda edición, buena parte del trabajo que reunimos comparte un mismo hilo: el compromiso de UFLO con su entorno. La gestión ambiental, la vinculación con la comunidad y los espacios de debate sobre los temas que atraviesan a la sociedad muestran a una universidad que no se piensa puertas adentro, sino en diálogo permanente con el territorio del que forma parte. 

Conocer ese trabajo, edición a edición, es también una manera de reconocernos como parte de un mismo proyecto.

— Comunicación Institucional, UFLO Universidad

Una universidad comprometida con el ambiente

Durante las últimas semanas, UFLO completó su participación en el UI GreenMetric World University Rankings, el ranking internacional que mide el desempeño ambiental de las universidades. El proceso implicó relevar y sistematizar información de sostenibilidad en las cuatro sedes de la Universidad -Neuquén, Cipolletti, San Miguel y Flores-, abarcando dimensiones como infraestructura, energía y cambio climático, gestión de residuos y del agua, movilidad, y educación e investigación ambiental. Más allá del ranking, el trabajo -que articuló a áreas de toda la institución- permitió construir una línea de base estratégica para fortalecer la gestión ambiental y los futuros reportes de sostenibilidad.

Ese compromiso también se tradujo en acciones concretas. A fines de junio, la Universidad gestionó de manera responsable una tanda de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos —decenas de equipos en desuso, [alrededor de 340 kg]— derivados a una cooperativa especializada para su refuncionalización, la reutilización de componentes y la donación, evitando que terminaran como descarte.

En la Patagonia, la investigación ambiental volvió a tener impacto público. Un estudio del Laboratorio de Ecología de Bordes sobre el abandono de tierras productivas en el Alto Valle -que estima que la mitad de las tierras bajo riego de la región se encuentran ociosas o en vías de abandono- dio origen a un modelo de “villa agroecológica” que combina vivienda y producción. 

La propuesta, desarrollada por el equipo de la Universidad, liderado por Luciano Boyero, ya fue incorporada a las ordenanzas de los municipios de Contralmirante Cordero y Allen, y fue difundida por Diario Río Negro. El trabajo avanza ahora en una segunda etapa, orientada a crear herramientas que permitan a los municipios evaluar estos proyectos con rigor técnico.

Vinculación con la comunidad y el territorio

El vínculo con las instituciones de cada región siguió creciendo. Uno de los pasos más significativos del período fue la consolidación de la alianza con el Club San Miguel, donde la Universidad avanza en la construcción de un espacio propio de Kinesiología dentro de las instalaciones del club, destinado a fortalecer la formación práctica de los estudiantes. La presencia de UFLO ya se refleja en la cartelería del estadio y en la indumentaria oficial de la institución, señal del crecimiento de una alianza que continúa afianzándose.

A ese acuerdo se sumaron nuevos convenios de cooperación: uno con el Instituto Saint Jean, de Villa Urquiza, especialmente estratégico por su articulación con las carreras de Profesorado Universitario y el Ciclo de Complementación en Psicopedagogía; y otro con Óptica Liverpool, que amplía los beneficios disponibles para toda la comunidad a través de Club UFLO, recientemente renovado en formato 100% digital.

En la Patagonia, la Universidad afianzó su articulación con el Estado a través de un nuevo convenio con la Secretaría de Trabajo de la Provincia de Río Negro, firmado en el Campus Parque Central de Neuquén. El acuerdo abre nuevos espacios para que estudiantes de Abogacía desarrollen sus Prácticas Profesionales Supervisadas (PPS), fortaleciendo el vínculo entre la formación académica y el ámbito laboral de la región.

El reconocimiento de la comunidad también se hizo presente: durante el acto de traspaso de autoridades del Rotary Club de Flores, UFLO recibió la única distinción institucional entregada en la ceremonia, por su compromiso y su trabajo conjunto con la organización. En paralelo, el Programa Escuelas continuó acercando la Universidad a los estudiantes secundarios de la zona, con charlas sobre primer empleo y consumos problemáticos que alcanzaron a 140 jóvenes de distintos establecimientos.

Formación, debate y vida universitaria

En un contexto de intenso debate nacional sobre la Ley de Alimentación Saludable, el Campus Central de UFLO fue sede de un foro que analizó el impacto social de la norma y de su sistema de etiquetado, reafirmando el rol de la Universidad como un espacio abierto para pensar los temas que atraviesan a la sociedad.

La agenda académica del período combinó, como es habitual, la reflexión teórica con la práctica profesional. En San Miguel, y en el marco de un convenio con el Colegio de Psicólogos local, la Universidad fue sede de una nueva edición del ciclo “Conversar la Clínica”, que reunió a unos 45 profesionales; y la Licenciatura en Diseño Gráfico inauguró una muestra con las producciones fotográficas de sus estudiantes. 

En modalidad virtual, se desarrollaron una nueva edición del Café Jurídico —sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas—, un encuentro del ciclo “Espacios de Paz” dedicado a la justicia restaurativa, y un conversatorio de la Licenciatura en Sociología sobre la gobernanza de datos en salud.

Gestión ambiental, alianzas en el territorio y espacios de debate: las semanas que pasaron vuelven a mostrar a una universidad activa, presente y conectada con su tiempo. Detrás de cada acción hay equipos que, desde funciones muy distintas, construyen día a día el mismo proyecto. Nos reencontramos en la próxima edición.