A través de una metodología innovadora, UFLO Universidad articula con un espacio terapéutico grupal que fortalece habilidades sociales, emocionales y comunicativas en niños y adolescentes.
En un contexto donde las formas de aprender y vincularse están en constante transformación, UFLO Universidad desarrolla propuestas que integran conocimiento académico con herramientas concretas de intervención en territorio. Una de ellas es la legoterapia, una metodología que utiliza el juego como eje para trabajar habilidades fundamentales en el desarrollo infantil.
En la región, esta práctica se desarrolla en el espacio Lalúdica —hoy consolidado como Club Lego—, un dispositivo terapéutico especializado en terapias de juego que trabaja de manera articulada con la universidad a través de prácticas profesionales.
Una metodología con base científica y aplicación actual
“La legoterapia es una metodología que tiene un encuadre de trabajo muy definido y que responde al desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y colaborativas en contexto grupal”, explica Marina López, Directora terapéutica del espacio.
El enfoque fue desarrollado por el neuropsiquiatra canadiense Daniel LeGoff, a partir de observar cómo niños con trastornos del espectro autista encontraban en la construcción con bloques un punto de conexión.
A partir de esa experiencia, diseñó un modelo terapéutico basado en reglas, roles y circuitos de comunicación que hoy se aplica a una diversidad de perfiles.
“Actualmente se trabaja no solo con niños con trastornos del desarrollo, sino también con aquellos que presentan dificultades en la comunicación, en la regulación emocional o en el vínculo con otros”, agrega.
Un espacio terapéutico complementario, no de diagnóstico
Uno de los aspectos centrales del dispositivo es su articulación con otros espacios terapéuticos. Los niños que asisten a legoterapia, en muchos casos, ya cuentan con un diagnóstico realizado por profesionales externos o se encuentran en tratamiento individual.
“Los diagnósticos se realizan por fuera de este espacio. Muchas veces son las propias psicólogas o psicopedagogas quienes sugieren a las familias que el niño asista a un espacio grupal para trabajar el vínculo con otros”, explican desde el equipo.
En ese sentido, Lalúdica funciona como un complemento dentro del recorrido terapéutico. Al mismo tiempo, el equipo mantiene una mirada activa sobre cada caso.
“Nosotras no diagnosticamos, pero sí observamos. Si detectamos que un niño necesita otro tipo de intervención individual, lo hablamos con la familia y sugerimos ese acompañamiento”, señalan.
El valor del grupo: donde ocurre el aprendizaje
El espacio está coordinado por un equipo integrado por Marina López (Dirección Terapéutica), Juliana Ibarra López (Coordinación Técnica) y Maria Luna Fuentes (Coordinación Institucional).
A diferencia de otros abordajes más tradicionales, la legoterapia pone el foco en la interacción. “Trabajamos desde esta metodología para que los niños se comuniquen entre sí. Las habilidades sociales se construyen en vínculo”, sostiene López.
Cada sesión propone un trabajo en equipo con roles definidos —ingeniero, proveedor y constructor— donde los niños deben organizarse, comunicarse y resolver problemas para alcanzar un objetivo común.
En ese proceso se trabajan aspectos clave como:
- la tolerancia a la frustración
- la regulación emocional
- la comunicación
- la resolución de conflictos
“Además de jugar, están construyendo aprendizaje y conocimiento”, resume.
Cómo funciona el espacio terapéutico
El recorrido comienza con una instancia de admisión grupal con las familias. “Organizamos encuentros semanales donde escuchamos las necesidades y evaluamos posibles ingresos. A partir de ahí, ubicamos a los niños según edad, perfil y necesidades”, explican desde la coordinación.
Las sesiones se realizan una vez por semana, duran una hora y se desarrollan en grupos de hasta 16 niños, organizados en subgrupos según características específicas.
El espacio está diseñado para acompañar distintas dinámicas: desde mesas de trabajo colaborativo hasta entornos que requieren mayor concentración o menor estímulo.
Seguimiento constante y vínculo con las familias
Uno de los diferenciales del dispositivo es el seguimiento en tiempo real. Al finalizar cada encuentro, los padres reciben una devolución directa del profesional que acompañó al niño.
“Todas las semanas hay un intercambio. Los padres pueden consultar y nosotros también hacer sugerencias en función de lo observado”, destacan.
Este contacto permanente permite ajustar el proceso y sostener un acompañamiento más cercano que en otras modalidades terapéuticas.
Psicopedagogía y nuevas formas de intervenir
Desde la psicopedagogía, la legoterapia se posiciona como una herramienta estratégica y “trabaja con sujetos en situación de aprendizaje. Y en ese proceso aparecen dificultades en el vínculo con el otro, con el conocimiento o con uno mismo”, explica.
En ese sentido, esta metodología permite intervenir desde la experiencia directa, donde el aprendizaje se construye en acción y en relación.
UFLO y la apuesta por la formación en territorio
El espacio Lalúdica —Club Lego— es un dispositivo terapéutico independiente, pionero en la región en terapias de juego, con más de seis años de trayectoria.
En ese marco, mantiene un convenio con UFLO Universidad a partir del cual se constituye como unidad receptora de prácticas para estudiantes avanzados de Psicopedagogía.
“La propuesta surgió como un aporte a la formación académica, para que las alumnas puedan transitar experiencias reales de intervención”, explican desde la coordinación.
Las practicantes participan semanalmente en las sesiones, acompañando a los niños y trabajando sobre el desarrollo de sus habilidades, mientras reciben un seguimiento profesional que integra observación y análisis teórico.
De esta manera, el vínculo se construye desde la articulación: un espacio terapéutico con identidad propia que aporta experiencia en territorio, y una universidad que fortalece la formación profesional a través de prácticas reales.


