Día Mundial de la Salud: cómo UFLO impulsa prácticas reales para mejorar la vida de niños y niñas en la región

Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha que invita a reflexionar sobre los desafíos actuales en materia de bienestar y acceso a condiciones de vida saludables. En este contexto, la salud ya no se entiende únicamente como la ausencia de enfermedad, sino como un proceso integral que involucra […]


Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha que invita a reflexionar sobre los desafíos actuales en materia de bienestar y acceso a condiciones de vida saludables.

En este contexto, la salud ya no se entiende únicamente como la ausencia de enfermedad, sino como un proceso integral que involucra hábitos, entornos y vínculos. Y es justamente ahí donde las instituciones educativas comienzan a ocupar un rol cada vez más relevante.

Escuelas que enseñan a vivir mejor

En la ciudad de Cipolletti, UFLO colabora con un proyecto de escala regional que promete mejorar la calidad de vida de los niños desde sus primeras etapas de vida. Sol Mapu —impulsado por la Fundación Sol Patagonia— trabaja desde hace más de una década con una premisa clara: la escuela como espacio clave para promover la salud.

“Las escuelas promotoras de salud parten de una estrategia impulsada por la Organización Panamericana de la Salud, entendiendo que la institución educativa es un modelador de hábitos y un espacio donde los chicos pasan gran parte de su tiempo”, explica Romina Rodríguez, nutricionista del proyecto y parte del cuerpo docente e investigador de UFLO Universidad.

Actualmente, el programa se desarrolla en el barrio Anai Mapu, con base en la Escuela N° 294, y se ha ido ampliando a otros jardines e instituciones de la ciudad. 

El abordaje es interdisciplinario. Profesionales de distintas áreas —nutrición, odontología, medicina, psicología, fonoaudiología y trabajo social— trabajan de manera articulada con docentes, familias y estudiantes.

“Realizamos talleres en el aula, con las familias y con los equipos docentes. La idea es promover la salud en todos los niveles, no solo en los niños y niñas”, detalla Rodríguez.

UFLO: formación profesional en territorio

En este entramado, la UFLO Universidad cumple un rol central a través de la formación de sus estudiantes en contextos reales. La articulación con el proyecto permite que alumnos de distintas carreras realicen prácticas profesionales supervisadas dentro del programa.

“Tenemos un convenio firmado con UFLO. Recibimos estudiantes, sobre todo en el área de nutrición, pero también participan desde psicología y la universidad brinda talleres de crianza para la fundación”, señala Rodríguez.

Este tipo de experiencias no solo fortalecen la formación académica, sino que también generan impacto directo en la comunidad.

Los estudiantes no trabajan sobre casos hipotéticos: intervienen en territorio, acompañando procesos reales y formando parte de equipos interdisciplinarios que abordan la salud desde una mirada integral.

Salud, educación y comunidad: un mismo eje

La articulación entre UFLO y el proyecto Escuelas Promotoras de Salud refleja un cambio de paradigma: la salud se construye en red.  Por un lado, las instituciones educativas funcionan como espacios de prevención y formación de hábitos. Por otro, las universidades aportan conocimiento, recursos humanos y nuevas miradas para fortalecer esos procesos.

“El objetivo es que este tipo de proyectos siga creciendo y que cada vez más escuelas puedan trabajar bajo esta estrategia”, concluye Rodríguez.

En el Día Mundial de la Salud, la experiencia de Cipolletti muestra que el impacto real no está solo en los discursos, sino en las prácticas concretas.

Y que formar profesionales también es, en definitiva, una forma de cuidar la salud de toda la comunidad.