Más actividad, más riesgos, más prevención: el perfil que hoy busca Vaca Muerta

El crecimiento sostenido de la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta no solo multiplica la actividad industrial en Neuquén y Río Negro. También expone un cuello de botella cada vez más visible: la falta de profesionales especializados en Seguridad, Higiene y Control Ambiental Laboral. Desde UFLO Universidad advierten que la expansión del oil & gas […]


El crecimiento sostenido de la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta no solo multiplica la actividad industrial en Neuquén y Río Negro. También expone un cuello de botella cada vez más visible: la falta de profesionales especializados en Seguridad, Higiene y Control Ambiental Laboral.

Desde UFLO Universidad advierten que la expansión del oil & gas no convencional está generando una alta demanda de personal técnico y universitario capacitado para desempeñarse en plantas, pozos y obras asociadas, en un contexto donde los estándares de protección son cada vez más exigentes.

“El crecimiento sostenido de la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta genera un fuerte aumento de actividad industrial, no solo en la demanda de mano de obra general, sino en la necesidad de personal especializado para cubrir puestos técnicos y de seguridad”, explicó Eric Dell Arciprete, director de la carrera de Seguridad e Higiene en UFLO Universidad.

Además, el especialista con años de gestión en trabajo de campo agregó: “La escasez de profesionales capacitados ha sido señalada como un cuello de botella que las empresas están intentando revertir con más contrataciones y programas de formación técnica”.

Riesgos de alta criticidad y prevención estratégica

En la industria energética —particularmente en el petróleo y gas no convencional— los riesgos son múltiples y de alta complejidad. Desde maquinaria pesada y sistemas de izaje hasta exposición a gases inflamables, sustancias tóxicas, ruido extremo o temperaturas severas.

“En Vaca Muerta los trabajadores están expuestos a una combinación de riesgos mecánicos, físicos y químicos, además de riesgos mayores como incendios, explosiones o fugas de gas”, detalló Dell Arciprete. “En este contexto, la prevención no cumple solo una función normativa: es un factor estratégico para la continuidad operativa y la sostenibilidad del negocio”.

El director remarcó que una adecuada gestión preventiva permite anticipar peligros, reducir la siniestralidad, minimizar costos por incidentes y proteger tanto a los trabajadores como al ambiente. También fortalece la llamada “licencia social para operar”, clave en regiones con alta sensibilidad ambiental.

El perfil que hoy exige la industria

El sector demanda profesionales con sólida formación técnica o universitaria, dominio de normativa vigente, capacidad para diseñar programas de prevención y experiencia en gestión integral de riesgos.

El profesional debe poder identificar y evaluar peligros, implementar acciones correctivas, supervisar condiciones en campo y liderar capacitaciones. Pero además necesita habilidades blandas: comunicación efectiva, toma de decisiones bajo presión y capacidad de adaptación a entornos dinámicos”, sostuvo Dell Arciprete.

La experiencia en industrias de riesgo —como oil & gas, construcción o energía— y certificaciones específicas constituyen hoy un diferencial competitivo decisivo.

Una propuesta académica alineada con la región

En este escenario, UFLO Universidad impulsa la Licenciatura en Seguridad, Higiene y Control Ambiental Laboral, pensada para responder a las necesidades productivas de la Cuenca Neuquina.

La carrera tiene una duración de cuatro años y otorga título intermedio de Técnico Universitario, lo que permite una inserción laboral temprana. Su diferencial radica en el enfoque integral: combina seguridad laboral y gestión ambiental, un aspecto cada vez más determinante en industrias de alta complejidad.

El plan de estudios incluye prácticas en campo, vinculación con empresas de la región, herramientas digitales y normativa internacional. Además, incorpora materias específicas como control de contaminación ambiental laboral, gestión de residuos y legislación ambiental, ampliando el perfil profesional más allá de la prevención tradicional de accidentes.

En un contexto de expansión energética y mayor exigencia en estándares operativos, la formación en Seguridad e Higiene dejó de ser un área secundaria. Para la industria, hoy es estratégica. Y para quienes buscan insertarse en uno de los sectores más dinámicos de la región, también.