En un contexto de crecimiento acelerado y demanda concreta de la inteligencia artificial en múltiples sectores, UFLO Universidad forma parte del lanzamiento de la Diplomatura en Inteligencia Artificial Aplicada a la Gestión Pública en Río Negro. La propuesta está dirigida exclusivamente a agentes estatales y apunta a incorporar herramientas tecnológicas en la administración pública.
La iniciativa es impulsada junto al Instituto Provincial de la Administración Pública y el Ministerio de Modernización. El acuerdo fue firmado por el ministro Milton Dumrauf, la presidenta del IPAP Juana Benítez y el vicerrector de UFLO, Christian Kreber, con el acompañamiento de la secretaria de la Función Pública, Tania Lastra.
La diplomatura tendrá una duración de 120 horas y se dictará durante cuatro meses. En esta primera cohorte participarán 60 agentes públicos, en una experiencia formativa que busca responder a un escenario donde la tecnología ya no es opcional, sino estructural en la gestión estatal.
La incorporación de inteligencia artificial en el sector público plantea desafíos concretos: desde la optimización de procesos hasta la toma de decisiones basada en datos. En ese marco, la formación apunta a dotar a los trabajadores estatales de herramientas prácticas para aplicar inteligencia artificial generativa, mejorar la eficiencia administrativa y modernizar la producción de documentos institucionales.
Uno de los puntos clave será el abordaje ético de la tecnología. El uso responsable de la inteligencia artificial, alineado con normativas vigentes y principios de transparencia, aparece como un eje central en un momento donde su expansión abre tanto oportunidades como interrogantes.
La propuesta se enmarca en un proceso más amplio de transformación digital en la provincia, que incluye iniciativas como la gestión electrónica de expedientes y el objetivo de avanzar hacia un esquema de “papel cero” en los próximos años.
En un escenario donde la inteligencia artificial redefine roles, procesos y estructuras, la articulación entre el sistema educativo y el Estado comienza a consolidarse como una herramienta clave para acompañar ese cambio.
